LinkedIn está lleno de gente que parece haber salido de la misma plantilla. Mismos titulares, mismas frases, mismos “me complace anunciar…”, “te ayudo a …”.
Y luego están los que destacan.

¿La diferencia?
No es solo estrategia. Y desde luego, no es solo personalidad.
Es la mezcla de ambas.
¿Tienes que tener estrategia? Sí.
¿Puedes sonar a ti sin parecer informal? También.
¿Hace falta ser perfecto? Ni de coña.
Lo que hace que te lean, te recuerden y te contacten en LinkedIn es una mezcla de varias cosas:
- Que tengas una intención clara (sí, amigos, eso que llamamos estrategia).
- Que lo cuentes a tu manera. Con tus palabras, tus anécdotas y tu forma de ver el mundo.
- Que no parezcas un anuncio. Ni una presentación de PowerPoint. Ni el robot de Google.

Cosas que funcionan (de verdad)
✅ Hablar como lo harías en una conversación (con educación, pero con chispa, con gracia…)
✅ Mostrar quién eres más allá del “qué haces”
✅ Tener un plan (no publicas porque toca, publicas porque quieres decir algo útil)
✅ Dejar claro para quién escribes y por qué debería importarles
✅ Usar ejemplos reales, historias y hasta errores (que sí, que humanizan)
Cosas que NO funcionan (ni con la mejor estrategia del mundo)
❌ Empezar tus posts con “Hola, ¿qué tal?”
❌ Hablar en tercera persona como si fueras un artículo de Wikipedia
❌ Publicar sin saber por qué ni para quién
❌ Repetir frases de “coach de palo” que ya no se cree ni tu prima
❌ No mojarte nunca (y luego preguntarte por qué nadie te comenta)
La estrategia es saber:
- Qué objetivos tienes (clientes, visibilidad, conseguir empleo, marca…)
- A quién te diriges (cuál es ese público al que quieres llegar)
- Cómo vas a ganar presencia con tu contenido frente a los demás y ser, además, coherente
Eso incluye tener un plan de contenido realista, que se adapte a ti, que cuente tu historia y que conecte con quien quieres atraer.
Y sí, eso se puede hacer sin sonar a vendehumos.
Escribir en Linkedin no es escribir bonito, qué un poco también. Es escribir para que algo haga click en la mente de quien te lee.

Tu contenido tiene que despertar una emoción. Tiene que enseñar, tiene que inspirar, tiene que entretener, y sobre todo, dejar claro qué te hace único. Porqué tú sí, y otro no.
Por ejemplo:
“Hoy comparto los errores del perfil de un cliente (sin nombres), para que tú no los cometas…”
Eso engancha, conecta y aporta valor. Y no suena a contenido hecho para cumplir.
Tienes permiso para usar tus expresiones, tu humor y tus historias. De hecho, te animo a que lo hagas. Las publicaciones que más conectan son las que tienen ese “no sé qué” que te hace seguir leyendo.
Las que te muestran vulnerable, divertido, irónico o valiente.
No necesitas ser gracioso, ni viral, ni el alma de la fiesta. Necesitas ser reconocible. Ser tú.
Y si te lías, empieza de la forma más simple:
- Publica una vez por semana con contenido que te represente
- Usa el formato que más cómodo te resulte: texto, texto+imagen, carrusel, video…
- Mide lo que funciona. Ajusta. Y sigue.
No busques likes. Busca reacciones reales. Porque de esas, salen conversaciones. Y de las buenas conversaciones, salen clientes.
La gente recuerda ideas que emocionan, que conectan, que resuenan. Y si vas con plan, con tu forma de decir las cosas y con constancia… manejarás LinkedIn como herramienta para conseguir clientes, empleo, invitaciones, oportunidades…
Palabrita!!

Soy Almudena Hortelano, consultora de marketing digital y creadora de contenido en Linkedin para perfiles profesionales que quieran comenzar a trabajar sus marcas personales en esa red social.
Podéis encontrarme, seguirme, conectarme y escribirme en: https://www.linkedin.com/in/almudena-hortelano/
Y si queréis saber un poquito más, también tengo mi newsletter sobre Linkedin en la que cuento mucho más sobre trabajar tu marca: https://almudenahortelano.com/mini-newsletter/
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