El auge de las criptomonedas en nuestro país es algo de sobra conocido. Cuando Hacienda impone una declaración obligatoria de estos activos digitales a partir del 2023 demuestra el hecho de que la cosa va en serio. Ante esta declaración de intenciones de la Agencia Tributaria mucha gente se pregunta si son heredables las cibermonedas en España.

Después de consultar con un experto y notario la respuesta corta es que sí, pero con matices. A continuación, tenéis todos los detalles de forma ampliada.

¿Son heredables las cibermonedas en España y cómo es su regulación legal?

Lo primero de todo es definir qué es una criptomoneda o activo digital. Las cibermonedas son monedas digitales que utilizan la tecnología blockchain o cadena de bloques que impiden el rastreo en las operaciones electrónicas y garantizan la seguridad y el anonimato de las mismas.

Se diferencian de las monedas normales o físicas como el euro o el dólar en que no están vinculadas a ningún país ni son emitidas por un gobierno.

La creación de la primera criptomoneda o Bitcoin sucedió en 2008 cuando la inventó Satoshi Nakamoto. El BTC es la cibermoneda más popular y la más valiosa. A día de hoy su valor está ligeramente por encima de los 21.648 euros, hace unos meses su valor cayó a más de la mitad.

Esta crisis de las criptomonedas afectó a todos los activos digitales, Ethereum incluido. Esta moneda es la segunda en valor del mundo, por detrás del Bitcoin.

Un reciente estudio del CNMV realizó una muestra de cómo es el perfil medio del inversor español de criptomonedas, este sería un varón con formación universitaria entre 25 y 44 años con el Ethereum y el Bitcoin como dos de sus criptoactivos favoritos.

Se estima que existen unas 10.000 cibermonedas en todo el mundo, pero las más importantes son las dos anteriores junto a otras como el Tether, el Sol o Binance, entre otras.

Una vez tenemos claro cuáles son las cibermonedas más usadas toca saber si se pueden heredar o no. En España no existe nada en contra de que no sean heredables, no obstante, hay que entender que no son bienes físicos como tal.

Son activos digitales que se guardan en un monedero digital o bien en un soporte físico como un disco duro, una memoria USB o similar. El acceso a las criptomonedas digitales requiere de una clave de seguridad que permite acceder y operar con ellas.

Por lo tanto, si una persona fallece y quiere que un familiar o sus hijos e hijas hereden sus criptodivisas deben suceder varias cosas. La primera es incluir estos activos en la herencia, lo segundo es añadir las claves de acceso de las mismas.

El siguiente paso es establecer un valor aproximado de estos activos digitales. El motivo es que un notario debe comprobar el derecho de los beneficiarios de la herencia y sus haberes. Además, aquí entra en juego Hacienda que debe establecer la retención o fiscalidad establecida por ley.

A día de hoy, no hay una normativa al respecto, salvo la declaración impuesta a partir del 2023. Esta situación es muy posible que cambie en el futuro ya que tanto Europa como España pretenden incluir un control legal sobre estos activos.

Así, no se libraría nadie de pagar los impuestos correspondientes una vez herede estos activos.

Aspectos importantes a tener en cuenta

La mayoría de cibermonedas utilizan la tecnología blockchain del Bitcoin, es decir, se puede operar con ellas sin la necesidad de un intermediario como un banco. Sólo basta tener acceso a la clave lo que permite su control.

Si se tiene en propiedad, bien sea mediante un disco duro o memoria física, pero sin tener la clave no se puede operar con ellas. Es decir, el fallecido debe dejar la clave por escrito y las instrucciones sobre cómo acceder a los activos digitales.

Las operaciones entre estas monedas requieren de una firma digital que se base en una contraseña súper- segura y larga que sólo tiene el propietario. En caso de compartirla, tiene el riesgo de perder sus cibermonedas.

De ahí la necesidad de dejar la clave de acceso por escrito para poder ser transferida legalmente a los herederos. Así, estos pasarían a ser los propietarios con el capital dejado por el anterior dueño de las cibermonedas.

El valor de la herencia a efectos fiscales sería el que tuviese el activo digital en el momento de la transferencia a los herederos.

La seguridad a la hora de compartir la contraseña o claves es uno de los problemas de compartir y controlar estos activos digitales. Quien controla la clave de un monedero o disco duro donde están una o varias cibermonedas hace que este se convierta de facto en dueño de las mismas.

Una vez que ya sabes estas normas básicas sobre las herencias y los criptoactivos te dejamos un enlace con las 5 recomendaciones a la hora de operar con criptomonedas que nos proporciona la CNMV.

Por Ivan C

Editor en Unidema, https://www.superacion.net/